Así lo aprendimos del Principito, lo esencial es invisible a los ojos.
Siguiendo con las aclaraciones ofrecidas por Miren e Iñaki, hemos llegado a la conclusión de que lo esencial de nuestros productos se encuentra en su interior, aunque como bien nos explica Miren, sus resultados son visibles desde fuera.
También el árbol que acompañaba a este entrañable personaje -aquel que gran sabiduría albergaba-, nos ofrece sus esencias para la cosmética. Así, el aceite de baobab es utilizado en cosmética para cuidar la salud de nuestra piel.
Pero como bien nos enseñó, existen distintas maneras de ver las cosas. 
Nuestro corazón también agradece que lo cuidemos, y para eso dedicamos esfuerzos en el área de agroalimentación.
Evitamos el uso de conservantes artificiales, ofreciendo como alternativa mantener de manera natural nuestros alimentos, aquellos que nos sustentan.
Como vemos, la aplicabilidad que nos ofrecen los fluidos supercríticos es enorme, tanta como la ilusión que día a día nos hace seguir investigando en esta área. Aquella que nos hace ver la oveja dentro de una caja –con agujeritos para que respire-, o un elefante engullido por una serpiente.
Con nuestros productos lograremos sorprenderos, de eso estamos seguros.
Gran libro Iker!!!!