En IDOKI llevamos meses trabajando para sacar una línea nueva para tratar los problemas generados por la piel atópica. Esta afección de la piel, más común de lo que pensaba, se puede presentar en forma de brote y sus síntomas son el picor, la inflamación, la rojez entre otros.
En IDOKI pensamos en cómo tratar los síntomas de esta afección y para empezar, nos quedamos con tres posible productos como solución a este problema: un Gel Emoliente sin Jabón, un bálsamo corporal emoliente y un bálsamo corporal para los brotes atópicos, de los que ya nos hablo Susana en Febrero.
El proceso de producción de esta nueva línea está siendo largo pero tiene sus razones. Como primer punto, se debe mencionar que el diseño de la imagen y el nombre de la nueva línea había que elegirlo bien. Debía ser atractivo, directo y expresar de forma sencilla para qué estaba formulado el producto que se encuentra dentro del envase. Desde IDOKI no nos gusta envasar mejunjes que no valen para nada, al contrario, somos de la opinión que la presentación es muy importante pero que el interior es clave, y con eso nos ganamos la confianza de nuestros clientes. Finalmente elegimos ITOPIK para esta línea. ¡Espero que os resulte atractivo!
En cuanto al diseño de los envases, hemos decidido utilizar una imagen infantil y muy llamativa, con 4 tintas en cada serigrafía, lo cual encarece y alarga el proceso de serigrafiado pero proporciona un acabado mucho más atractivo.
Actualmente, estamos con los graneles fabricados, realizando todos los controles de calidad pertinentes para asegurar que nuestros productos naturales, sean 100% eficaces.
Tendréis que esperar un par de semanas más para poder disfrutar del alivio que proporcionan estos productos. Realmente impresionantes.
Que los disfrutéis con salud, que es de lo que se trata.

Se juntaron varios factores y la fabricación se retraso casi un mes. Si a esto le sumamos el tremendio éxito que ha tenido este producto entre vosotras y el aumento en las ventas de esta referencia, la situación se resume perfectamente en una frase, “me ha pillado el toro”.



En la sociedad en la que vivimos, llena de quehaceres diarios, responsabilidades y compromisos, apenas se tiene tiempo para la reflexión. No estoy hablando de la reflexión profunda, esa que nos hace abrir los ojos para darnos cuenta de la cantidad de injusticias que hay a lo largo y ancho del mundo, sino de reflexiones más banales como la de pensar en todo lo que ha sucedido anteriormente a cada compra realizada. Lo comento porque cada vez que adquirimos un producto en la farmacia, carnicería o tienda online, estamos dando fin a un proceso lleno de etapas que abarcan infinidad de disciplinas donde han tomado parte gran variedad de personas y empresas de distintos países. Una de esas etapas es la producción.